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Un golpe al corazón del Lava Jato

STF retoma julgamento que definirá rito do impeachment

El Supremo Tribunal Federal le dio un duro golpe a Sergio Moro al aprobar con 6 votos contra 3 la posibilidad de anular las detenciones basadas en delaciones premiadas (En Argentina se conoce como imputado colaborador). El detonante del debate fue el caso Aldemir Bendine y ahora la mirada de los “lavajistas” está puesto en evitar que el castillo montado por el actual ministro de Seguridad y Justicia de Jair Bolsonaro no se derrumbe.

Bendine presidió Petrobras entre 2015 y 2016, fue condenado en 2018 por Moro a 11 años de cárcel por corrupción y lavado de dinero al considerar probado que el ejecutivo recibió unos 3 millones de reales (730.000 dólares de hoy) en sobornos de la empresa Odebrecht  para facilitar contratos entre la constructora y la petrolera estatal.

En la época de su arresto, en 2017, la Fiscalía señaló que la gravedad en el caso de Bendine es que recibió sobornos cuando el escándalo ya había sido destapado y numerosas personas estaban presas.

Luego del fallo que lo liberó, el grupo de trabajo del Lava Jato en Curitiba emitió un comunicado en el que se mostró “muy preocupado” y dijo que el precedente allana el camino para anular la mayoría de las condenas ya emitidas en la operación. “Esta nueva norma no está prevista en el Código de Procedimiento Penal o en la ley que rige los delitos juzgados. Si el entendimiento se aplica en los otros casos de la operación Lava Jato, puede anular prácticamente todas las condenas”, continuaron los fiscales de Curitiba.

La interna entre los jueces supremos y Curitiba no es nueva. La autonomía de estos últimos y la relación con EEUU molesta a la patria judicial.

Gabriel Merino había planteado en Resumen del Sur Radio: “Yo creo que se va articular dentro de la interna del gobierno. Moro pertenece al ala de lo que se conoce como la República de Curitiba” en el que un sector de los jueces y fiscales que ascendió con el Lava Jato y esta muy articulada con el Departamento de Justicia de EEUU, no solo en las operaciones sino también en lo formación a través de cursos”.

El último entredicho fue cuando intentaron trasladar a Lula a la cárcel común Tremenbé en San Pablo, una provocación orquestada por Moro y avalada por el gobernador de San Pablo, Joao Doria, que fue anulada por unanimidad por el supremo.

Y como para agregar más complicaciones, aparecieron las revelaciones de The Intercept-cuya investigación fue citada hoy en el debate- y puso en crisis la credibilidad e imparcialidad de todos los procesos iniciados desde el año 2014,

Justamente los tres votos en contra de la anulación de los procesos fueron de los jueces, en particular Luis Roberto Barroso y Luiz Fux  que tenían un nexo directo con el fiscal, Deltan Dallgnol.  El 22 de abril de 2016, según revelaron, el magistrado Fux habría brindado su apoyo al fiscal Dallagnol y a Moro para el desarrollo de las investigaciones del Lava Jato, frente a una posible posición contraria de Teori Zavascki, magistrado relator de la Lava Jato en el Supremo y que murió en un accidente aéreo en enero de 2017.

En una parte del diálogo, Moro le responde al fiscal Dallagnoll :”In Fux we trust”. El lema nacional de los Estados Unidos (“In God we trust”) era utilizado en la época por admiradores del magistrado de Curitiba (“In Moro we trust”). El juez que llevó adelante habría soltado esa frase en respuesta al mensaje de Dellagnol que señalaba: “Dijo que contáramos con él para lo que necesitemos, una vez más”.

Olavo de Carvalho, filósofo de cabecera de Bolsonaro, tiró munición gruesa contra el STF anticipando una votación desfavorable y lo calificó como un “órgano del PT”. Esta batalla, bolsonaristas y lavajistas están espalda con espalda ¿Qué dirá el ala militar?

¿Cómo sigue esta historia? El presidente del STF, José Antonio Dias Toffoli postergó la sesión para el miércoles con objetivo de lograr que cada caso se discuta en particular y evitar que el Lava Jato caiga.

Lo sucedido cristaliza la interna en el bloque de poder en el que, ademas del acciones de los jueces, tuvo a ex funcionarios de Michel Temer y el mismo expresidente confesando que el juicio político contra Dilma Rousseff fue un golpe orquestado por la Operación Lava Jato.

Sin lugar a dudas, este panorama ubica al ex presidente Lula más cerca de la libertad. No obstante, poner en duda los procesos llevados a cabo por Moro es un golpe que el exjuez está empezando a sentir.

27 septiembre, 2019

Sobre el Autor

Augusto Taglioni

Director de Resumen del Sur, periodista. Mar del Plata