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Ucrania: Zelensky y Poroshenko protagonizaron un polémico debate público

 

Ukraine's presidential candidates Petro Poroshenko and Volodymyr Zelenskiy attend a debate in Kiev

Se desarrolló el debate de cara al balotaje que tendrá lugar en  Ucrania el próximo domingo en el que participaron los candidatos Petró Poroshenko, actual presidente que busca la reelección y el actor devenido en político Volodímir Zelensky. Según la última encuesta, el comediante cuenta con un 48% de intención de voto mientras que sólo el 17% apoya al chocolatero. El 35% restante no irá a votar o aún no ha decidido. Justamente el espacio de debate buscó dirigirse tanto a indecisos como a escépticos. 

La previa

Luego de conocerse los resultados parciales de la primera vuelta, Poroshenko desafió a Zelensky a un debate televisivo. A partir de aquí se sucedieron una serie de “provocaciones” mediáticas entre ambos y Zelensky filmó un video en el que aceptaba el desafío y redoblaba la apuesta: realizar el debate en un estadio de fútbol y que ambos se realicen un análisis de sangre para comprobar que ninguno de los posibles presidentes de Ucrania es alcohólico o drogadicto. La extracción de sangre fue filmada en vivo y los resultados viralizados.

A los pocos días, Poroshenko improvisó un pre-debate al que Zelensky no acudió, por lo que el chocolatero lo trató de “poco hombre”. El actor filmó un video con su celular en el que afirmaba que el poco hombre era su contrincante por no respetar las reglas establecidas. Luego, Poroshenko fue al canal 1+1 (del oligarca y “mecenas” del comediante, Ígol Kolomoisky) para hablar en vivo con su contrincante. La producción del canal llamó a Zelensky y tuvieron un intercambio de opiniones más bien vergonzoso. Lamentablemente esta actitud no cambió durante el debate pre-electoral.

El debate

El debate se realizó en el estadio Olimpiiskii de Kiev, al cual acudieron más de 70 mil personas. Pese a los rumores de que Zelensky no se presentaría fue el primero en llegar al escenario, mientras que Poroshenko hizo una larga marcha rodeando al público. Según las reglas acordadas, los candidatos tenían un minuto para formular la pregunta a su contrincante y éste 5 minutos para responder. Ninguno de ellos respetó esta consigna.

Ambos oradores utilizaron estrategias distintas. Zelensky leía preguntas (supuestamente resultados de una encuesta realizada por su equipo) que abarcaban una variedad enorme de temas, desde la guerra en Donbás hasta la corrupción. La lectura terminaba con “responda a la pregunta que quiera”. Por su parte, Poroshenko incluía preguntas en sus respuestas y durante su turno para preguntar comentaba las respuestas de su contrincante.

El debate tuvo nulo contenido político y sólo consistió en una provocación tras otra. Poroshenko trató en varias oportunidades de “prostituta” a Zelensky por una declaración en la cual el actor dijo que se arrodillaría ante quien fuera para salvar a Ucrania. Ni lento ni perezoso, Zelensky en su respuesta se arrodilló y gritó que haría lo que fuese por su país. Ante esto el público estalló en aplausos y ovaciones.

A su vez, Zelensky declaró “en 2014 yo voté por usted y cometí un error. Todos cometimos un error (…) yo soy una persona común y corriente. Pero estoy acá. Me convertí en político. Yo soy el resultado de sus errores”. Poroshenko respondió con más preguntas.

El ganador

Zelensky se mostró cómodo, por momentos gracioso con el público y a la vez serio y tomando notas. Poroshenko fue muy enfático y efusivo, evidenciando sus nervios y falta de contención. De hecho, una vez terminado el debate, el actual presidente volvió al escenario para seguir su discurso en contra de Rusia y a favor de la Unión Europea.

Es difícil medir el “ganador” de un debate pre-electoral, especialmente teniendo en cuenta que el de hoy no fue un debate sino más bien un show mediático. En este sentido, Zelensky conoce el terreno y cumplió las expectativas. Poroshenko intentó mostrarse como una figura seria y empática a la vez. En ambos casos falló.  

El espacio consistió en 36 minutos que sólo pueden describirse como “vergüenza ajena”. Si el deseo de ambos candidatos es acercar a Ucrania a Europa (supuesto símbolo de la “civilización”), este debate los retrotrajo a la Edad de Piedra. El domingo los ucranianos tienen que enfrentarse a una difícil decisión: saltar al vacío de lo que aparenta ser nuevo pero difícilmente lo sea o volver a elegir 5 años de promesas incumplidas.

 

19 abril, 2019

Sobre el Autor

Noelia Pérez Rivaben