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Ernesto Samper: “Este es el momento menos oportuno para frenar la integración”

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La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) atraviesa una profunda crisis a partir de la decisión de Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, Colombia y Perú de salir de forma temporaria del bloque común. Uno de los motivos esgrimidos por estos países es la acefalía vigente desde fines de 2017 y la falta de consenso entre los miembros para elegir un Secretario General. En ese marco, Resumen del Sur realizó una entrevista exclusiva con Ernesto Samper, expresidente de Colombia y último Secretario General del bloque. Manifestó que Unasur ayudó a crear “un proyecto de región que no se debería abandonar por ninguna razón”. También habló de los desafíos de Latinoamérica, del rol de Brasil y la detención de Lula a quien consideró “un preso político”.

 

¿Cuál es su opinión de la decisión de los seis países que abandonaron la UNASUR?

Podría ser una actitud constructiva si su deseo, como lo han manifestado, es precipitar una solución a la crisis que vive Unasur desde hace varios meses.  Hablamos de la imposibilidad que han tenido los países de ponerse de acuerdo para elegir quién debería ser mi sucesor. Si por el contrario, esta fuera una posición de carácter ideológica se trataría de una crisis de mucha mayor profundidad. Es decir, si lo que se busca es generar una crisis en el sistema de integración sería lamentable e inoportuno.

 

¿Qué gana y qué pierde la región con esta situación?

La verdad es que no gana mucho a menos que esto contribuya a solucionar la crisis institucional, que se explica sencillamente con la regla que hizo posible la conformación de Unasur y que hoy es la que en este momento le está haciendo daño, que es la que todas las decisiones se toman por consenso. En ese sentido, habría que pensar una fórmula intermedia para en el caso concreto de la elección del próximo Secretario General, como la expresión de una mayoría relativa así no sean consensuales.

´Si lo que se busca es generar una crisis en el sistema de integración sería lamentable e inoportuno´ Click To Tweet

Nunca fue tan importante que existiera una voz como la de Unasur que a un nivel estrictamente político enfrentara las amenazas y los riesgos que están confrontando la región. Me refiero concretamente a las políticas contra América Latina del señor (Donald) Trump que ni siquiera se tomó el trabajo de venir a la Cumbre de Lima, pero sí ha seguido expulsando migrantes, proponiendo la construcción de muros, subiendo aranceles, incumpliendo los acuerdos del cambio climático que son vitales para América Latina o manifestando su voluntad de salirse del Tratado del Pacífico que de alguna manera integraría todos los esfuerzos que ha hecho América Latina por hacer un frente común en el pacífico. De todas maneras, no deja de ser una situación paradójica que no exista una voz presente en este contexto cuando se hace más necesaria.

 

¿Considera que Unasur forma parte de un proyecto de región que ya no existe?

Por supuesto que no. Unasur nació como una respuesta a las dificultades que se encontraron al finalizar el siglo pasado con un modelo de desarrollo que no había generado crecimiento ni bienestar, con una situación creciente de pobreza y desigualdad en momentos en que el sistema de interamericano estaba empezando a hacer agua. Creo que ninguno de esos factores que motivaron a Unasur se ha disminuido, por el contrario, lo que hemos visto en su actuación es que ha permitido que la región ofrezca resultados como los 120 millones de personas que salieron de la pobreza y que todo esto lo haya hecho sin consideraciones ideológicas. Todos los países sin distinción han entendido al comenzar el siglo que si no se hacían esfuerzos significativos para reducir la pobreza, se iba a comprometer la legitimidad del sistema democrático. De tal manera, que ahí están los factores que le dieron origen a Unasur y que nos permitieron construir un proyecto de región que no se debería abandonar por ninguna razón en este momento.

 

Brasil fue el principal impulsor de la región ¿La situación brasileña actual puede estar pesando?

Así es, entre los factores que más han dificultado la consolidación del proyecto esta precisamente el casi nulo protagonismo internacional que está jugando Brasil en este momento. Cuando llegué, el papel de Brasil era el de servir de una especie de trasatlántico en medio de diferentes opiniones para conseguir consenso. Era el articulador de todas las posturas. Lamentablemente, ese rol proactivo de Brasil  en la búsqueda de la integración suramericana no se ha visto. Al contrario, ha terminado complicando aún más las posibilidades de que haya un actor neutral y decisivo en la solución de las diferencias.

 

¿Qué opina de la detención de Lula?

Me parece, con el debido respeto a la justicia brasileña, que Lula es un preso político. Y lo digo porque sus derechos fundamentales como la presunción de inocencia, el derecho a la controversia de las pruebas, el respeto a su intimidad propia del derecho de defensa y todas estas normas universales que forman parte de lo que se denomina el debido proceso fueron desbordadas por una decisión que tiene más de oportunidad política que de reafirmación de una decisión jurisdiccional. Lamentablemente, por las circunstancias en la que se produjo esta detención y lo que pasó con la expresidenta Dilma Rousseff, tenemos que concluir que en la región están obrando una serie de poderes fácticos que han llegado a la justicia. Esto que se ha llamado la judicialización de la política, que ya se ha convertido en la politización de la justicia, es una de las más grandes enfermedades que pueden afectar a una democracia.

 

¿Observa un cambio de ciclo en Sudamérica ante la aparición de gobiernos de derecha?

En la medida que estos gobiernos han sido elegido por medio de procedimientos democráticos y han sido resultado de la voluntad de las mayorías, merecen todo el respeto y el acatamiento. Espero que justamente el origen democrático los comprometa a respetar los derechos de la oposición de convertirse en alternativa y que los temas que formen parte de un proyecto progresista sean valorados por su aporte a la realización de las tres metas fundamentales de Unasur, que son la preservación de la paz como un patrimonio valioso, la vigencia de los derechos humanos y que la región en su totalidad pueda mejorar sus niveles de competitividad.

´Cuando llegué, el papel de Brasil era el de articulador de diferentes posturas´ Click To Tweet

 

Si estos valores se alcanzan y se consolidan, no importan las banderas ideológicas que profese cada gobierno, pues esto va a redundar en beneficios de integración. La integración es un proyecto de largo aliento y no solamente hacia adentro, sino hacia afuera. Espero que los gobiernos entiendan que este no es momento para estar desintegrados, sino que por el contrario tenemos que integrarnos cada vez más.

 

¿Se vive en la región un democracia de baja intensidad?

Me permito hacer la siguiente consideración: el proyecto político de Unasur nació alrededor de un tres valores fundamentales. Preservar la paz de la región como un oasis de paz en el mundo, darle continuidad a los procesos democráticos que fueron severamente afectados durante la dictaduras militares y asegurar la vigencia de todos los derechos humanos, no solamente los políticos sino también los económicos y sociales. Me resisto a pensar que los países que han planteado la crisis estén renunciando a la búsqueda de estos tres ejes articuladores; que se estén oponiendo a que haya un continente en paz como se está confirmando con los Acuerdos de Paz de la Habana en Colombia o el rechazo de la presencia de bases militares; o que no estén de acuerdo con que se mantengan la vigencia de los derechos humanos empezando por aquellos que favorecen la inclusión social; o que quisieran regresar a épocas autoritarias del pasado. Por eso, para entender la importancia de preservar la Unasur hay que recordar cuál su origen y la historia que llevó a sus fundadores a definir este proyecto de integración que no es un proyecto de libre comercio ni una unión aduanera, sino es realmente un intento de coincidencias de voluntades que giran en torno a propuestas fundamentales.

25 abril, 2018

Sobre el Autor

Augusto Taglioni

Director de Resumen del Sur, periodista. Mar del Plata