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“Trump está más a la derecha que el Estado israelí”

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Donald Trump hizo publico el reconocimiento de los Altos del Golán, en conflicto con Siria desde 1967, como territorio soberano del Estado de Israel en una nueva demostración de la buena relación entre Estados Unidos e Israel desde su llegada a la Casa Blanca.

Resumen del Sur conversó con el especialista Ezequiel Kopel sobre la implicancia de esta declaración en Medio Oriente y analizó la previa de las elecciones general que se desarrollaran en Israel el próximo 9 de abril

 

¿Qué implica que Trump reconozca a los Altos de Golán como territorio israelí para la región?

La verdad que no cambia mucho lo que está haciendo Trump.  Me parece que la jugada que quiere hacer Trump es mucho más hacia los votantes israelíes que otra cosa. Es decir, vamos a ver condenas del mundo árabe por la decisión de Trump, pero la verdad es que al día de mañana nada va a cambiar. Israel anexó a los Altos del Golán en 1981 y las críticas de la Liga Árabe, por ejemplo, son desde ese año.  Golán fue ocupado en 1967, en los últimos días de la guerra de los seis días y el parlamento israelí, por obra y pedido de Menájem Beguín, lo anexan en 1981 justo después de la paz con Egipto y meses antes que se iban a iniciar las conversaciones por una cierta autonomía con los palestinos, según lo que estaba acordado en el tratado de paz con Egipto. Lo que quiso hacer Beguín en ese momento, claramente, fue tranquilizar a su lado derecho en el gobierno y, de alguna manera, torpedear las conversaciones con Egipto sobre la autonomía palestina.

Paralelamente iba ganando terreno por otras fronteras, ¿no?

Digamos que la colonización de Cisjordania es un pecado original del gobierno laborista. No de la derecha israelí, sino de la centro izquierda israelí. Por ejemplo, más de la mitad de los asentamientos de Cisjordania fueron creados por el laborismo israelí. Lo que hizo el Likud (la derecha israelí) cuando llegó al gobierno en 1987, fue llenarlos de gente. Piensen que desde 1967 hasta 1977, no habría más de 10 mil colonos en Cisjordania y, luego, hay cerca de 500 mil.

Netanyahu le dijo a Trump que no hubo un presidente de los Estados Unidos tan aliado del Estado de Israel como Trump, ¿consideras que eso es así?

Yo creo que Trump está más a la derecha que el Estado israelí. Es la primera vez donde tenemos un embajador estadounidense que habla todavía más a la derecha que un gobierno israelí y un presidente que después lo sigue. Imagínense que en el asentamiento donde está el cuerpo militar que administra territorios ocupados en Cisjordania hay una casa de estudios religiosos donada por el embajador estadounidense en Israel.

Volviendo al tema de los Altos del Golán, ¿esto puede llegar a generar un conflicto? Porque la disputa ahí es con Siria…

Sí, yo creo que en este momento el gobierno sirio está más preocupado en conquistar las zonas que dominan los rebeldes sirios y, de alguna manera, el poder garantizar ciertos servicios en una Siria completamente destruida, que el tratar de recuperar el Golán. Recordemos que el Golán es la frontera israelí más tranquila que existe. El gobierno sirio no ha disparado ni un tiro desde 1967.

¿Pero hubo respuestas de Bashar al-Ásad?

Si, por supuesto. Asad dijo que es territorio sirio y que él ve que, como todo territorio sirio perdido, hay que recuperarlo. Pero es más como decir lo que se pretende escuchar.  La mayoría de los sirios que yo conozco asumen que Golán está prácticamente perdido.

 

Y, claro, no están en una posición como para empezar a disputarlo…

No. Igual, una cosa que me gustaría agregar respecto al Golán es que, a pesar de que Israel lo anexó en 1981, tanto el gobierno de (Isaac) Rabin, como el gobierno de (Ehud) Barak, dos gobiernos laboristas, ofrecieron entregarlo a Ásad padre en conversaciones de paz. La disputa que hay entre israelíes y sirios, los gobiernos laboristas siempre estuvieron dispuestos de entregar a los Altos del Golán, pero no que los sirios tengan un pie en el lago Tiberíades, que es una de las reservas de agua más importantes para Israel.

El contexto en el que aparecen todas estas diputas es de elecciones, inclusive, lo que ha sido una nueva ofensiva de Israel sobre Gaza. ¿Cómo llega el oficialismo y qué es lo que puede llegar a pasar?

Digamos que las elecciones se desatan en un momento que el Ministro de Defensa abandona el gobierno israelí acusando a Netanyahu de no ser lo suficientemente fuerte duro con Hamás. Es decir, lo que vio el Ministro de Defensa es: “esta es mi oportunidad para correr por derecha a Netanyahu y ganar más votos en las próximas elecciones”. Netanyahu, es muy interesante porque también se subió a esa pensando que iba a ganar más votos. Lo que es muy interesante en la sociedad israelí es que 70 días son casi dos años o tres años son casi una década. En estos 70 días todo cambió. El candidato opositor Benny Gantz, que en un momento iba segundo o tercero en las encuestas, se reunió con otros candidatos opositores fuertes como dos ex jefes del ejército y un famoso periodista que tiene mucha personalidad, y formó una oposición bastante fuerte contra Netanyahu que, a la vez, lo empezó a correr también por derecha con la cuestión de la seguridad, diciendo que Netanyahu no podía garantizarle la seguridad a los habitantes del pueblo de Israel. A todo esto se suma la acusación contra Netanyahu por soborno, fraude y abuso de confianza, que la presenta el Fiscal General de la nación y que, también es interesante marcar, hace dos años trabajaba para Netanyahu. Era el encargado legal de la oficina del Primer Ministro, es decir, una relación seria. Entonces, en este momento estamos en una elección donde el Primer Ministro no solo se postula como candidato, sino que también está poniendo en riesgo su libertad, de alguna manera. Porque, aparte, si gana ¿qué va a pasar?

¿Hay alguna fuerza con la posibilidad de disputar el poder que hable de un diálogo con Palestina o de una pacificación en la región?

Ningún candidato que llegó a ser Primer Ministro de Israel llegó con la agenda de hacer la paz con Palestina. Es casi imposible ser Primer Ministro israelí diciendo ‘voy llegar a hacer la paz con los palestinos’. Barak en 1999 llegó con la agenda de retirarse del Líbano y Rabin en 1992 llegó con la agenda de mantener la seguridad en Israel.

Vende el conservadurismo…

Digamos, Israel en un montón de cosas así como políticas se adelanta al mundo.

¿Cuánto juega, en términos electorales, la reciente ofensiva en Gaza y qué tiene de distinta comparándola con otras?

Yo creo que la última ofensiva en Gaza que, fue prácticamente inexistente, lo ayudó un poco a Netanyahu en el tema de que borró de la opinión pública las acusaciones legales contra él. Ahora, cuando todos empezaron a decir que Netanyahu iba a agarrar esta oportunidad para reprimir muy fuerte a los palestinos de Gaza y así, demostrar fuerza, yo pensaba justamente lo contrario. Netanyahu, a pesar de que es un líder derechista que se quiere mostrar fuerte, es el Primer Ministro israelí que menos civiles ha perdido en cantidad de años que ha gobernado. Si agarramos los 13 años que gobernó y lo dividimos por la gente que murió en esos años, es el Primer Ministro israelí que menos gente perdió y, a la vez, en eso es muy cauto en el tema de iniciar guerras. Él la inició en el 2014, pero tardó bastante. Porque yo creo que viniendo de una familia como su hermano, que era un notorio militar, y él, que participó de un comando muy importante, entiende que una guerra sabes cómo va a empezar, pero no sabes cómo va a terminar. Y no creo que ahí quiera estar y en el mismo momento donde la gente va a votar, con los israelíes recibiendo cohetes por el cielo. Creo que él sabe, claramente, que no tiene ninguna posibilidad de ganar.

Hiciste varias veces mención a la situación judicial de Netanyahu. Recordanos cuál es su situación, hay varias acusaciones sobre él vinculadas con corrupción…

Tiene una acusación de soborno donde se lo acusa de que alguien, mediante regalos, le hizo avanzar ciertos intereses. Tiene otra acusación porque se reunió con un importante dueño de medios y le prometió que iba a limitar la distribución del diario con más distribución de Israel –Israel Hayom- que es financiado por un notorio derechista y republicano estadounidense, si empezaban a hablar bien. Y tiene otra acusación, también, por cambiar influencias para que hablen bien de él. La verdad es que las 3 son bastante graves y ese es otro tema muy interesante. Pongámosle que Netanyahu gana, recordemos que Israel tiene un régimen parlamentario, la que sería la coalición de derecha sacaría más votos que la coalición de izquierda. Yo creo que la tiene bastante complicada Netanyahu en el futuro judicial. Entonces, para mí lo que está apostando ahora es poder ganar y tratar de poseer algún tipo de inmunidad parlamentaria que lo proteja.

¿Cómo sigue la relación con Irán?

Y, mal. Bajo el punto de vista israelí bastante mal. Le da de comer a todos los extremos esto. Claramente esto potencia a los dos lados de la derecha, tanto iraní como israelí. Ahora, en ese tema yo creo que la preocupación israelí sobre el avance iraní en Siria está justificada. Porque si uno ve el pasado, más o menos, aunque recordemos, por supuesto, que Israel ocupaba el Líbano y el Hezbolá utilizaba esa ocupación para atacar a los israelíes y ponerse ellos más fuerte en el país. Yo creo que de alguna manera Israel sabe eso y tampoco quiere permitir que haya otro némesis en frente de su frontera, que ya tiene a Hezbolá bien al norte. Yo no creo que Israel lo vaya a permitir de ninguna manera, a pesar de que los rusos todo el tiempo tratan de limitar sus movimientos en Siria.

 

1 abril, 2019

Sobre el Autor

Redacción Resumen del Sur