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Mar del Plata, puerto de contenedores

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En junio de 2012, el buque Falmouth de Maersk (la naviera más grande del mundo) ingresaba al puerto de Mar del Plata. O al menos lo intentaba. Su casco rozó el canal secundario de la entrada al puerto. Ese incidente menor provocó que las dos navieras que operaban en la ciudad eligieran otros puertos para recalar. Años de atraso y de esfuerzos para solucionar el eterno problema del calado, para que otra vez las empresas de la ciudad quedaran sin la posibilidad de exportar sus productos desde un puerto cercano, o de importar maquinaria e insumos sin tener que pagar el flete desde el puerto porteño de Dock Sud. Vale agregar que transportar la carga de un buque por vía terrestre hacia, por ejemplo, el puerto de San Pablo genera un impacto ambiental casi 100 veces mayor que por vía marítima.

Tres años después, luego de nuevas obras de dragado y de la iniciativa privada de la Terminal de Contenedores 2, la ciudad volvía a estar en la hoja de ruta de las navieras más importantes, como Maersk y MSC.

Desde ese momento a la fecha, la cantidad de recaladas ha aumentado entre un 10% y un 15%, una suba significativa, pero que cuenta con el lastre de factores como la descarga de langostinos en los puertos patagónicos y la falta de acompañamiento estatal.

 

Mar del Plata hacia el mundo, en datos

Cerca de un 80% del producto exportable de la ciudad se trata de productos derivados de la pesca. El puerto de la ciudad es el número 1 del país en cuanto a movimiento (cantidad de buques), pero es el séptimo en volúmen de productos descargados, lo que significa que genera gran movimiento, pero no tantos recursos económicos.

Los productos que parten desde las costas marplatenses tienen como principales destinos Brasil, China, España Italia, Estados Unidos, Rusia y Ucrania. Las importaciones provienen de países como China, Ecuador, Alemania, Italia o España.

Los contenedores que parten suelen ser los famosos reefer, aquellos que cuentan con un sistema de refrigeración para productos que lo requieren, como en el caso del pescado congelado. Lo novedoso es que las exportaciones en contenedores dry van han aumentado un 1179 % en los últimos años, gracias a la venta al exterior de productos como tractores, tuberías, kiwi, gallinas congeladas, productos de Havanna, químicos y harina de pescado.

Las importaciones también han aumentado en un considerable 400%, producto de la compra de atún, carne de cerdo, líneas de producción, maquinaria, estructuras para barcos y cápsulas de café.

Apilador Reach Stacker en la TC2 de Mar del Plata

 

No tan distintos

La economía de la ciudad guarda grandes similitudes con la del país. Aunque también tiene sus diferencias. Según un estudio de la consultora Management and Fit, al igual que en el caso de la Argentina, el producto bruto geográfico marplatense recae fuertemente en el sector de servicios, el comercio y la industria, en ese orden. Pero la ciudad cuenta con una mayor densidad empresarial que la media del país, es decir, hay muchas más empresas por cantidad de habitantes.

Este último punto, sumado al empuje de ciertas industrias locales y a la posibilidad de contar con un puerto propio abierto al comercio exterior hacen que la ciudad cuente con altas potencialidades a la hora de generar divisas. Claro que, si no se cuenta con el apoyo necesario y se sigue recayendo en la alta dependencia de los commodities (como también ocurre a nivel nacional) será más difícil estructurar una economía sólida y sostenible.

 

 

 

 

 

19 noviembre, 2018

Sobre el Autor

Editor General - Traducciones, gráficos e infografías / Periodista, docente. Mar del Plata, Argentina