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#Eleicoes2018 ¿Ele sim?

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Cobertura especial desde San Pablo 

Tres encuestas en tres días indican un crecimiento de Jair Bolsonaro en la intención de voto para las elecciones presidenciales. La semana pasada, el candidato del Partido Social Liberal parecía estancado en un contexto en el que Fernando Haddad crecía a pasos agigantados como producto de la transferencia de votos de Lula. Hoy, el panorama nos muestra una segunda vuelta más pareja de lo que imaginábamos. 

Cabe recordar que antes de su lanzamiento oficial, el exalcalde de San Pablo contaba con 4 por ciento de intención de voto y desde el 11 de septiembre llegó a suoerar la barrera de los 20. Sin embargo, la escalada del delfín de Lula se opacó por la tendencia del ultraderechista que, desde el atentado sufrido en una caravana realizada en el Estado de Mina Gerais pasó de 20 a más de 30 puntos, según la encuesta que lo mida.

´#Bolsonaro tuvo un aumento entre las mujeres jóvenes de 16 a 34 años´ Click To Tweet

 

¿Por qué crece? Un elemento posible es el silencio adoptado por recomendación de los médicos que lo atendieron (y sus principales asesores de campaña, claro) quienes le indicaron un reposo absoluto; e incluso barajan la posibilidad que continúe internado hasta luego de la primera vuelta. Si bien hubo un leve crecimiento, la subida es notoria más por el silencio que por el hecho en sí.

Otro dato relevante fueron las masivas movilizaciones en decenas de ciudades convocadas por el  movimiento de mujeres, partidos políticos y organizaciones sociales quienes bajo la consigna “Ele Não” se manifestaron en contra del excapitán del ejército por sus pensamientos racistas y antidemocráticos, alertando la gravedad de un eventual gobierno. Sería injusto minimizar la importancia de las protestas, pero sí corresponde decir que lo que vino después de fue un crecimiento de cuatro puntos en la intención y, para sorpresa de muchas, un aumento entre las mujeres jóvenes de 16 a 34 años, sacándole 7 puntos a Haddad, según Datafolha. 

El tercer elemento que puede haber interferido es la decisión del Juez Sergio Moro de difundir las declaraciones de Antonio Palocci en donde asegura entre otras cosas que “Lula lo designó en el Gobierno para manejar plata ilegal”. Esta nueva operación judicial intervino de lleno en el escenario electoral con el objetivo de impactar en el electorado que considera que la corrupción es un problema inherente del sistema político y, desde ya, para perjudicar al Partido de los Trabajadores en un momento de crecimiento en las encuestas.

´Aunque los comparen, #Bolsonaro y Trump no expresan proyectos políticos similares´ Click To Tweet

 

Un cuarto punto que explica el crecimiento de Bolsonaro es el que aparece en el desagregado de la pesquisa de Datafolha que indica, además del apoyo entre mujeres jóvenes, un crecimiento en sectores de escolaridad media y superior y de renta equivalente entre 5 y 10 salarios mínimos. Es decir, hay un voto transversal que incluye clases altas, asalariados, clases medias urbanas y conservadores religiosos que confían en la idea de un hombre fuerte que defiende valores y garantiza el orden público. Entonces, ¿ele sim?

Cuando en política internacional se analiza a personajes de estas características se suele caer en comparaciones simplistas. En este caso en particular, hay quienes ven similitudes entre Bolsonaro y Donald Trump. Es correcto asemejar su capacidad para canalizar apoyo entre votantes decepcionados o radicalizados con la política tradicional, tienen debilidad por la posesión de armas y cuentan con una personalidad provocadora que indigna a colectivos feministas, raciales o de género, pero claramente no expresan proyectos políticos similares.

Para esto nos basamos en lo que hace Trump y en lo (poco) que dice que hará Bolsonaro. Mientras el norteamericano viene instrumentando una política de crecimiento hacia adentro con una fuerte presión para que las empresas se radiquen en territorio estadounidense y así dar trabajo a quienes allí viven, el equipo económico del capitán Jair, encabezado por Pablo Guedes, promete privatizar todas las empresas públicas, eliminar impuestos a los más ricos y, según palabras de su candidato a vicepresidente, el militar Hamilton Mourao, quitar el aguinaldo. Es decir, Trump es proteccionista y gobierna con el apoyo de buena parte de Wall Street (al menos por el momento) y el modelo Bolsonaro es ultraliberal y es mirado con desconfianza por buena parte del empresariado a quien viene intentando seducir.

´Para Trump, América es para los americanos. #Bolsonaro quiere un Brasil para algunos… Click To Tweet

 

Además, Trump integra el Partido Republicano que, aunque tengan resistencias con el mandatario neoyorquino, no deja de sostenerlo. Bolsonaro es parte de un partido minoritario cuya suerte estaría signada al acuerdo con las fuerzas encuadradas en el centrão. Cabe destacar que el apoyo del bloque rural, que cuenta con 261 de 594 diputados, no deja de ser electoral, seguramente, con expectativas de poder materializar algo más concreto.

Para Trump América tiene que ser para los americanos, para Bolsonaro Brasil sería para algunos brasileros.

Si Jair Mesias Bolsonaro gana la presidencia difícilmente se modere, en este punto puede parecerse a Trump. Sin embargo, las consecuencias sociales de un hombre con sus antecedentes pueden ser letales.

¿Cómo sigue este asunto faltando tan poco para las definiciones? Fernando Haddad tendrá el 8 de octubre una foto de la capacidad de transferencia de los votos de Lula que, a juicio de las encuestas publicadas, no le permitió perforar el techo de los 30. Para el segundo turno, el PT tendrá que construir una campaña pensando más en Haddad que en Lula, con un discurso que construya el consenso para quienes no gustan del petismo pero no quieren fascismo. Es esa línea, los paladares negros deberán tomar con calma lo que vendrá: una línea moderada que tienda puentes con parte del establishment que no confía en Bolsonaro y un trabajo fino para despegarse de la idea de “los dos extremos”, con la que Ciro Gomes y Geraldo Alckmin han operado en esta campaña. A su vez, comunicar  la debilidad del oponente enfocando en la falta de capacidad de Jair para gobernar un gigante como Brasil, en lugar de marcar los pensamientos que no molestan del ultraderechista y ponen a la izquierda a dar vueltas en círculos.

A pocos días de la primera vuelta, el escenario sigue abierto. Bolsonaro se muestra mucho más fuerte de lo que pensábamos. El PT está vivo y tiene las chances intactas para ser la mejor alternativa en segunda vuelta. No obstante, de no corregir ciertos aspectos de la estrategia electoral, estaremos más cerca del “ele sim” que del “ele não”.

4 octubre, 2018

Sobre el Autor

Augusto Taglioni

Director de Resumen del Sur, periodista. Mar del Plata