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Sánchez: desafíos y expectativas

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Pedro Sánchez iniciará su primera semana formal como presidente del Gobierno español. La tarea que tiene por delante no es sencilla. Gobernar en minoría, discutir concesiones para sus aliados, hacer equilibrio con el sector más conservador de su partido y diseñar políticas públicas que se diferencien de la austeridad de los tiempos de Mariano Rajoy. Por eso, ante la expectativa lógica de un cambio de orientación política, es necesario afinar el lápiz y pensar el rumbo que puede tomar la era Sánchez.

 

Gobernar en minoría

La moción de censura contra el expresidente Mariano Rajoy logró el apoyo de 180 diputados, cuatro más que lo necesario para alcanzar la mayoría absoluta. El PSOE (Partido Socialista Obrero Español) cuenta con 84 diputados que, sumados a la bancada de 67 diputados de Unidos Podemos llegarían a 151 (una suma superior a la del Partido Popular).

De todas formas, el flamante Jefe de Estado no ha confirmado si incorporará o no a la fuerza política que lidera Pablo Iglesias. Podemos tiene una agenda que pretende incorporar a la nueva gestión y saben que el PSOE necesita de sus votos en el Parlamento para lograr cambiar leyes del gobierno anterior e impulsar nuevas iniciativas. Sería un error de Sánchez no abrir el juego ante la necesidad de apoyo para realizar cambios y enfrentar a Ciudadanos, principal partido opositor.

 

¿Cuáles son las leyes que impulsaría el nuevo Gobierno?

Las que formaron parte del acuerdo para aprobar la moción de censura. Se trata de derogaciones de parte de los articulados de la Ley de Seguridad Ciudadana y del Estatuto de los Trabajadores Subcontratados (una reforma laboral), o las reformas sobre las leyes del Indulto y costas del Enjuiciamiento Civil.

Por otro lado, existen medidas consideradas “radicales” por los medios masivos de comunicaciones y las fuerzas conservadoras. Es el caso de la Ley de Ingresos Mínimos impulsada por los sindicatos, para establecer una ayuda de 426 euros al mes a toda persona que se encuentre en situación de desempleo. El PSOE quiere ampliarla en caso de familias con hijo a cargo y Podemos quiere elevarla hasta los 600 euros (además de sumarle la pensión de orfandad para descendientes de víctimas de la violencia de género, un reclamo histórico del movimiento de mujeres y las fuerzas progresistas). 

 

El temita Cataluña

Dentro del esquema de acuerdos y concesiones aparece el interrogante en torno a Cataluña. Sánchez prometió bajar el tono de la confrontación y cumplió levantando la intervención a la comunidad autónoma y permitiendo la conformación del Gobierno catalán. “Se abre una nueva etapa”, fueron las palabras del president de la Generalitat, Quim Torra luego de la asunción de Sánchez, aunque aclaró que “no nos olvidemos de nuestro objetivo: un nuevo Estado en forma de república”. En el horizonte aparecen las detenciones a Puigdmeont y Junqueras y la independencia o la reforma del estatuto que le otorgue más autonomía, pero tiempo al tiempo.

Esta primera etapa de la agenda socialdemócrata española gozará del apoyo de los aliados parlamentarios, pero en la medida que el tiempo avance las demandas de los aliados será mayores.

 

La vieja guardia, incómoda 

Los barones socialistas se encuentran en una incómoda situación. Por un lado, disfrutan de la vuelta al Gobierno de España y por el otro, no ven con buenos ojos la influencia que puede llegar a tener Unidos Podemos en la gestión de Pedro Sánchez. La vieja guardia, representada por Felipe González y Susana Díaz -presidenta de Andalucía y adversaria de Sánchez en la interna socialista del año pasado-, mira con desconfianza el proceso de diálogo con Cataluña y el posible ingreso de Podemos al Gobierno. “No va a haber confrontación con Pedro, pero puede haber contrapesos”, dicen algunos dirigentes socialistas.

 

Elecciones ¿cuándo?

Mientras el PP y Ciudadanos insistirán con un llamado rápido del presidente a elecciones, el PSOE se divide entre los que consideran que tienen que convocarse este mismo año y los que prefieren a finales del año que viene.

Sánchez tendrá que atender este frente con un fino equilibrio entre los barones con poder territorial y la nueva camada de dirigentes que se incorporaron en la última interna. Desde la Monclora, Sánchez puede consolidarse como líder socialdemócrata progresista y así hacer crecer la representación electoral que le permita llegar con chances a las elecciones generales. 

 

Agenda internacional 

La llegada de Sánchez no significa un riesgo para la Unión Europea. Pero… ¿Habrá algún cambio respecto de la política exterior del PP?  Los primeros tres destinos del nuevo presidente serán Ucrania, Bruselas y Estados Unidos. El encuentro con Petro Poroshenko es una forma de seguir mostrando distancia con Rusia, principal adversario de la Unión Europea y Estados Unidos. Los otros convites simplemente son la ratificación de la pertenencia a la Unión Europea y una continuidad en el acercamiento con la Casa Blanca, a pesar de las posturas proteccionistas de Donald Trump. Hasta allí, continuismo y muestras de cortesía al sistema global. Resultará interesante la reunión con el nuevo Primer Ministro de Italia, Giuseppe Conte, para ver los primeros movimientos de la relación con un gobierno mucho más vidrioso para Bruselas.

 

¿Y Latinoamérica?

Sobre la relación con América Latina se sabe poco. Podemos y el sector más progresista del PSOE pretende un diálogo más fluido con el progresismo latinoamericano y una distancia con los gobiernos conservadores de Macri y Temer. Por el momento, esto es difícil de anticipar aunque podemos imaginar cierta cordialidad institucional con los gobiernos latinoamericanos. 

Evidentemente, en lo que política exterior respecta, Pedro Sánchez no quiere olas. Con lo que sucede en el frente interno alcanza y sobra.

El nuevo presidente español genera expectativas entre los que piensan que Europa tiene que volver al Estado de Bienestar. Los primeros movimientos fueron alentadores, pero el tiempo dirá si el voluntarismo manifiesto de Sánchez supera los vientos internos y la propia superestructura europea. La expectativa es inevitable. Ya habrá tiempo para otra decepción.  

4 junio, 2018

Sobre el Autor

Augusto Taglioni

Director de Resumen del Sur, periodista. Mar del Plata