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Superpoderosos

Vladimir Putin, Xi Jinping

El lado Oriental del mundo consolida sus liderazgos políticos. Y hablar de Oriente es hablar de China y Rusia, dos naciones que buscan mostrarse como garantes de lo que Occidente no puede o alternativa de aquello que los centros de poder hacen de otra manera.

Los procesos políticos en China y Rusia se sostienen sobre fuertes líderes, y es por ello que las reelecciones de Xi Jinping y Vladimir Putin resultan relevantes en un contexto en el cual las potencias padecen fuertes sismos internos.

 

Xi Jinping, el tercer gran liderazgo de la China moderna

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Xi Jinping asumió un nuevo mandato.

Ante el cataclismo generado por el arribo de Trump al poder norteamericano y frente a la crisis estructural que vive la Unión Europea, el gigante asiático busca avanzar sobre el vacío dejado por la interna globalista para construir vínculos comerciales en todo el mundo y disputar el primer lugar como potencia económica. A su vez, refuerza su Complejo Militar Industrial y, sin abandonar la diplomacia, demuestra que tiene capacidad de defensa si el contexto lo amerita.

´La nueva etapa en China viene de la mano de una fenomenal concentración de poder' Click To Tweet

 

Entonces, con una economía pajante y un país superpoblado, China avanza en el “Socialismo con particularidades chinas” que lo consolida como uno de los principales centros del capitalismo internacional.

Este ascenso viene acompañado de un liderazgo que ya está a la altura de Mao, líder de la revolución de 1949 y Den Xao Ping, impulsor de la apertura económica de la década del 70.

“Prometo lealtad a la Constitución de la República Popular China (RPCh), salvaguardar la autoridad de la Constitución, cumplir con mis obligaciones legales, ser leal al país y al pueblo, estar comprometido y ser honesto en el cumplimiento de mi deber, aceptar la supervisión del pueblo y trabajar para construir un poderoso país socialista moderno, próspero, fuerte, democrático, civilizado, armonioso y bello”, dijo Xi en lo que fue la primera vez en la que un mandatario hace este tipo juramento al asumir su cargo.

Lo cierto es que la nueva etapa en China viene de la mano de una fenomenal concentración de poder. Xi asume por 5 años gracias a una enmienda constitucional que le permite un nuevo mandato. Ademas de la presidencia tendrá el control del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh).

El presidente chino está convencido en ser la imagen que acompañe la consagración de China como primera potencia mundial y garante de muchas cuestiones inconclusas en la era de la globalización. Gobernabildad, libre comercio y ayudas financieras (que funcionan de oxígeno para economías golpeadas que le amplían la zona de influencia) serán los ejes que le darán forma a lo que muy bien definió la especialista Dafne Esteso, “un siglo XXI con características chinas”.

 

Putin, seis años más

Putin en la Plaza Roja celebrando la victoria electoral.

Putin en la Plaza Roja celebrando la victoria electoral.

En 2024, Putin cumplirá un cuarto de siglo con poder absoluto en Rusia. Solo es superado por José Stalin como líder de la Unión Soviética. Esta es la primera conclusión luego de los comicios en el que el candidato de Rusia Unida ganó por más del 70 por ciento. Si bien no se llegó a la esperada participación del 70 por ciento, los 60 puntos de afluencia son una cifra considerable en un país en donde los resultados estaban puestos y el voto es voluntario.

´Putin tiene claro qué alianzas construir para afrontar las batallas con sus adversarios´ Click To Tweet

 

Luego de reconocer su triunfo, Putin agradeció el saludo de Xi Jinping y reivindicó la Ruta de la Seda, haciendo explicita la alianza estratégica que mantiene con China. Esto es clave luego del conflicto abierto con Reino Unido a partir del asesinato del exespía ruso Sergei Skripal que cuenta con el apoyo de Estados Unidos y Francia, tres integrantes plenos y con poder de veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que votarán a favor de aplicar sanciones contra el Kremlin.

Es difícil pronosticar qué pasará en estos seis años de gobierno, lo cierto es que Putin se fortalece con cada frente abierto que exista. Siria, Ucrania, Crimea y ahora una nueva ofensiva de parte de la Unión Europea. Incluso con Estados Unidos, donde un nuevo Secretario de Estado hace pensar en una relación conflictiva con Rusia, especialmente a partir de las denuncias por la injerencia electoral.

Putin maneja con buen pulso los acontecimiento de su país y tiene claro qué alianzas construir para afrontar las batallas con sus adversarios.

 

Líderes difícil de definir, naciones complejas de clasificar

¿Qué tipo de gobierno llevan a cabo Rusia y China? ¿Qué clases de liderazgo ejercen Xi y Putin? ¿Son antinorteamericanos desde la perspectiva antiimperialista de antaño? ¿Son autoritarios dispuestos a todos para quedarse en el poder?

La primera sugerencia para tratar de entender estos fenómenos es que la dinámica política y el tipo de liderazgo de Xi y Putin no pueden ser observados con los anteojos de Occidente. Para el liberalismo clásico, China es una dictadura comunista que viola libertades individuales (cuando la cantidad de personas afiliadas al PCCH que votan a sus autoridades superan a muchas elecciones en países considerados democráticos). Para unos, Rusia es la reedición de la vieja Unión Soviética que pelea contra la brutalidad occidental y para otros, Putin es un intolerante que no respeta la diversidad sexual y otros tantos derechos.

China y Rusia son un poco de todo lo mencionado y sus líderes expresan un proyecto hegemónico determinado  sostenido por la idiosincrasia particular de las sociedades en las que viven. Es decir, existen restricciones democráticas y el Estado no permite discusiones que están avanzadas en otros países occidentales, pero también la velocidad en la que estas sociedades aceptan algunas discusiones no es la misma que naciones del otro lado del globo.

Los gobiernos de China y Rusia son por sobre todas las cosas estatistas, pragmáticos y con un proyecto hegemónico que forma parte de su historia. Ambos se necesitan y cuentan con la ventaja que en medio de un mundo con una fuerte crisis de representatividad, Xi y Putin se mantienen firmes. Tal vez sea eso lo que los muestra como “superpoderosos de la política internacional”.

19 marzo, 2018

Sobre el Autor

Augusto Taglioni

Director de Resumen del Sur, periodista. Mar del Plata