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#ResumenEconómico América Latina cambia su mirada puesta al norte y apunta a Oriente

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La prestigiosa y siempre consultada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) realizó un informe en donde no solo se analiza la situación económica actual de la región, sino también de las potencias a las que históricamente estuvimos vinculados y de las que han desembarcado hace unos años y no paran de acrecentar vínculos.

Nuestra economista Lucía Studnitz rescató los aspectos más importantes, sin dejar afuera las perspectivas y proyecciones que se hacen a partir de las relaciones y el comercio con China.

 

Existen visiones comunes entre la región y China Click To Tweet

La Segunda Reunión Ministerial del Foro de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y China tendrá lugar en un momento en que la humanidad enfrenta desafíos trascendentales, desde la pobreza, la desigualdad y las migraciones masivas hasta la crisis ambiental, el cambio climático y los impactos —aún desconocidos— de la revolución digital. Todo ello en un contexto de marcada incertidumbre sobre las perspectivas de la cooperación multilateral en sus distintos planos. En este marco de tensiones y cambios acelerados, China ha expresado un firme compromiso respecto de la búsqueda de un crecimiento económico centrado en la igualdad, la protección del medio ambiente, el multilateralismo, la prosperidad compartida y los principios de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Así lo ha expresado el Presidente Xi Jinping en el discurso que pronunció con ocasión del XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China y en su más reciente visita a la sede de la CEPAL, en noviembre de 2016. Existen en estas materias visiones comunes entre la región y China, lo que constituye una base sólida sobre la cual estructurar la cooperación bilateral en los próximos años.

 

Contexto mundial

La economía mundial muestra en 2017 una leve recuperación, que continuaría en 2018, impulsada principalmente por un mayor dinamismo de la inversión, la producción industrial y el comercio. Este dinamismo se refleja también en mayores niveles de confianza de los consumidores y los empresarios.
El crecimiento del comercio mundial de bienes también se recuperó en 2017, con una tasa del 3,6%, en tanto que para 2018 se proyecta una tasa del 3,2%.

Unión Europea

En 2017, las economías de la eurozona crecieron de forma simultánea y más de lo pronosticado, impulsadas principalmente por la inversión y el consumo privado. Sin embargo, la incertidumbre provocada por las negociaciones del brexit plantea dudas sobre esta recuperación.

Estados Unidos

En los Estados Unidos, la expansión de la economía ha sido impulsada por un aumento de las inversiones mayor de lo esperado. Mientras que el empleo sigue creciendo y la tasa de desempleo permanece en alrededor del 4%, los salarios muestran una débil recuperación.
Sin embargo, el crecimiento del PIB per cápita en las economías avanzadas exhibe una considerable desaceleración respecto a su trayectoria histórica.
Además, en la mayoría de las principales economías desarrolladas la inversión sigue por debajo de los niveles anteriores a la crisis. El capital productivo aumenta lentamente y, como resultado, la productividad también crece a tasas inferiores a su promedio de las últimas dos décadas.

 

China

China ha sido uno de los grandes contribuyentes al crecimiento del PIB del mundo. En 2016, China representó más del 15% del PIB mundial y fue la segunda economía de mayor tamaño después de los Estados Unidos. China posee el mayor PIB industrial del planeta, pues representa el 22,5% del PIB industrial mundial. También es el mayor productor agrícola del mundo, con un 30% del valor agregado de la actividad agrícola mundial.
China es la segunda economía en términos del consumo final de los hogares, con un 9,6%, después de los Estados Unidos, que concentraron el 28,9% del consumo mundial en 2016.
Desde hace algunas décadas, China está en un proceso de transformación de su sector manufacturo, transitando hacia industrias de creciente contenido tecnológico y conocimiento. Hoy el país es el mayor productor mundial de acero y muchos otros productos industriales, como los automóviles.
En paralelo, el país sustituye cada vez más insumos de piezas y partes importados de mayor nivel tecnológico y conocimiento. Esta tendencia está impulsada por varias políticas que forman parte del plan Made in China 2025. Este plan fue lanzado en 2015 y uno de sus objetivos es producir en el país el 40% de los componentes y materiales en 2020 y el 70% en 2025.
La dinámica de la economía china se podría ver afectada por crecientes impagos de préstamos de las empresas. Este riesgo está aumentando como resultado del mayor apalancamiento y la creciente deuda corporativa como porcentaje del PIB. Junto con otros tipos de deuda, el endeudamiento total de la economía china llegó a casi un 250% del PIB en 2016, en comparación con un 165% registrado justo antes de la crisis financiera mundial. El aumento de la deuda se concentra en gran parte en las empresas estatales. En paralelo, los préstamos no cobrados o préstamos problemáticos están creciendo, junto con impagos en el mercado de obligaciones de empresas. Una fuerte expansión de los impagos podría producir un desapalancamiento por parte de los bancos y aumentos considerables de las tasas de interés, que afectarían negativamente la inversión privada.

Los bancos chinos dirigen más de la mitad del monto total de sus préstamos a la región a la infraestructura Click To Tweet
El renminbi es una moneda cada vez más importante como activo de reserva. El 1 de octubre de 2016 el Fondo Monetario Internacional incorporó el renminbi como parte de las monedas que formarán los derechos especiales de giro y, por tanto, podrá ser empleado como una de las monedas para otorgar préstamos.
Desde 2008, el banco central de China ha firmado al menos 30 acuerdos (canje de monedas, SWAP) con distintos bancos centrales, por montos que superan los 474.000 millones de dólares. Dentro de este grupo se incluyen Argentina, Brasil, Chile y Suriname. Estos acuerdos han sido empleados para promover el comercio bilateral y fortalecer posiciones de reserva.

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América Latina y el Caribe

La actividad económica de América Latina y el Caribe crece impulsada por el mayor consumo privado y por las exportaciones; el crecimiento fue de un 1,3% en 2017 y se estima que alcanzará un 2,2% en 2018. La demanda interna se incrementó un 1,5% en los primeros tres trimestres de 2017. El resultado se explica por el aumento de la inversión, de un 2,3%, y la expansión del consumo privado, de un 1,7%, así como, en menor medida, por el consumo público, que creció un 0,1%.
Entre 2016 y 2017 la tasa de desempleo aumentó del 8,9% al 9,4%, debido a un aumento de la tasa de participación y un estancamiento de la tasa de ocupación. Para 2018 se espera que la tasa de desocupación baje a un 9,2%, debido al aumento de la ocupación, como resultado de la mayor demanda agregada.
La evolución de la inflación y la volatilidad cambiaria han determinado el espacio de la política monetaria, permitiendo que en las economías del sur de la región las tasas de referencia de la política monetaria bajen o se mantengan estables, mientras que en Centroamérica y México se han elevado.

Lo pobreza se ha reducido en América Latina y EN China, pero la desigualdad sigue siendo alta Click To Tweet
Los principales países de la región receptores del financiamiento de China tienen la particularidad de contar con importantes yacimientos de hidrocarburos, por lo que en algunos de los acuerdos se incluyó como contrapartida el compromiso de venta de productos petroleros dentro de las condiciones de los préstamos conferidos. La distribución de estos préstamos por países receptores entre 2005 y 2016 muestra que la mayoría de los montos (93%) fueron otorgados a la República Bolivariana de Venezuela (44%), el Brasil (26%), el Ecuador (12%) y la Argentina (11%).
Los bancos chinos dirigen más de la mitad del monto total de sus préstamos a la región a la infraestructura; casi un tercio a la extracción de hidrocarburos y la distribución y generación de energía, y el resto a financiamiento del comercio, apoyo presupuestario y otros proyectos mixtos.
Los niveles de pobreza se han reducido en América Latina y China, pero la desigualdad sigue siendo alta.
Tanto la región como China han logrado avances en la cobertura educacional, pero mantienen importantes desafíos
Cerrar la brecha de género en el mercado laboral sigue siendo un desafío pendiente tanto en la región como en China
Dados los desafíos, China y América Latina y el Caribe deben aumentar el gasto social.

 

El comercio entre América Latina y el Caribe y China

Después de tres años de caídas de su valor, el comercio entre la región y China se recupera fuertemente en 2017
Casi todos los países de la región presentan un déficit en su comercio con China
La canasta de exportaciones de América Latina y el Caribe hacia China es mucho menos sofisticada que sus envíos hacia el resto del mundo. Lo contrario ocurre en el caso de las importaciones.
Tan solo cinco productos, todos ellos básicos, representan el 70% del valor de los envíos de la región a China.

La inversión extranjera de China en América Latina y el Caribe: oportunidades para impulsar una relación renovada
Los flujos mundiales de inversión extranjera directa (IED) retornan a las economías avanzadas en 2016
Se observa un notable crecimiento de las fusiones y adquisiciones, con la irrupción de China como gran comprador con una estrategia diferenciada según mercados geográficos.
En 2016, China se convierte en el segundo mayor país inversionista después de los Estados Unidos
Las transnacionales de China buscan oportunidades en las economías avanzadas
El desarrollo de las energías no convencionales representa una oportunidad para la inversión china
La IED de China en América Latina y el Caribe se ha incrementado notablemente en los últimos diez años, aunque sigue concentrada en pocos países

Espacios de cooperación entre China y América Latina y el Caribe en energías renovables, interconexión energética e infraestructura, en el marco del compromiso global frente al cambio climático
Las energías renovables y limpias en América Latina y el Caribe han tenido un impulso considerable y promisorio en los últimos años

En América del Sur se prevé expandir la generación eléctrica por medio de plantas medianas, una estrategia que podría no ser del todo exitosa ante la carencia de interconexiones dentro de los países y entre ellos.
La región muestra un patrón histórico de escasez de inversión en infraestructura respecto de otros países y regiones de referencia
El énfasis de China en los proyectos de tipo “llave en mano” muestra una preferencia por estos, así como una vasta capacidad de adaptación y experiencia en su ejecución en diferentes contextos internacionales
China ha tenido una participación limitada en esquemas de asociación público-privada para la provisión de infraestructura en la región, y se ha concentrado en pocos países y en los sectores de energía y transporte
El financiamiento de la banca china, pública y privada, ha permitido el desarrollo de proyectos de construcción y ofrece una enorme oportunidad, que debe ser aprovechada para cubrir la brecha de infraestructura en la región

América Latina y el Caribe y China: desafíos comunes frente al cambio climático
Las manifestaciones del cambio climático son cada vez más preocupantes y América Latina y el Caribe y China, por sus condiciones geográficas, económicas y sociales, son particularmente vulnerables.

 

Ciencia, tecnología e innovación en América Latina y China

América Latina destina solo el 0,7% del PIB a investigación y desarrollo (I+D), mientras que China destina un 2,2%.
En una década, China aumentó más de 0,8 puntos porcentuales la proporción del PIB destinada a I+D, mientras que en la región solo en algunos países esta proporción creció sobre el promedio mundial
Mientras que China avanza en la complejidad de su estructura productiva, los países de la región se estancan o retroceden
China está en una posición privilegiada para el desarrollo de la Industria 4.0, mientras que América Latina está en una fase incipiente.

 

 

*Documento de la CEPAL “Explorando nuevos espacios de cooperación entre América Latina y el Caribe y China”. 
Ver documento completo en http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43213/1/S1701250_es.pdf

23 enero, 2018

Sobre el Autor

Lucía Studnitz

Licenciada en Economía. Mar del Plata